<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-66023411438412047</id><updated>2012-02-16T18:04:12.420Z</updated><title type='text'>El superhéroe isleño</title><subtitle type='html'>Nacimiento y autodestrucción involuntaria de un superhéroe canario. Un hombre más simple que un capítulo de los teletubbies, se convierte en el superhéroe más temido por niños y padres. por donde él pasa, no vuelve a crecer la esperanza en la justicia. El primer superhéroe isleño al que le faltan neuronas, y le sobra grasa.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://heroecanario.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/66023411438412047/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://heroecanario.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Caymán García</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>5</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-66023411438412047.post-3717360119098669801</id><published>2008-07-22T10:52:00.001+01:00</published><updated>2008-07-22T11:00:19.316+01:00</updated><title type='text'>Capitulo 5 - La Chaxi</title><content type='html'>Allí estaba ella. El corazón de Tanausú latía con fuerza cada vez que ella se acercaba. Desde su mesa en clase, la miraba fijamente. Sin perderse un solo detalle de su rostro. Esos granos amarillentos a punto de estallar. Esa berruguita en un lado de la nariz. El pelo rizado, brillante y grasiento que le llegaba hasta los hombros. Era pura belleza.&lt;br /&gt;Se sentaba sola, al final de la clase. Justo en el rincón contrario al de Tana. Allí atrás, donde se sentaban únicamente ellos: los incomprendidos, los diferentes y según Tana, los seres más perfectos y superiores de la clase. Según el resto, los más vagos, feos y apestosos. No tenían nada en contra de los feos, pero es que el olor… y sobre todo en verano.&lt;br /&gt;Solo el olor de ella se podía comparar con el de Mierdaman. Los demás no los entendían. No era olor a sucio, como ellos decían, sino el olor que manaba de la pura perfección de sus cuerpos. Eran la pareja perfecta. Estaban hechos el uno para el otro. Se complementaban.&lt;br /&gt;Una vez más, sonó el timbre de salida. Volvían a casa. El maravilloso destino había querido que los dos vivieran, no solo en el  mismo edificio, sino en la misma planta. Que maravilloso era para Tana saber que, cuando te despiertas cada mañana, justo al otro lado de su pared, despertándose a la vez estaba ese perfecto y sobrenaturalmente bello trol… perdón, ese perfecto y sobrenaturalmente bello ser. La mujer a la que ama y desea.&lt;br /&gt;Incluso el amor por esa maravilla de mujer le había llevado al extremo de hacer ejercicio cada noche. Era increíble… ¡Él haciendo ejercicio! Aquella noche, como todas, pudo escuchar  desde su propia cama, como la de ella crujía bajo su peso al acostarse. Se la imaginó en camisón, tumbada y sudorosa, con esos pelillos tan sexis que le asomaban de los sobacos. Y en ese momento comenzó su tabla de ejercicios de brazo derecho.&lt;br /&gt;Por la mañana la escuchó levantarse bostezar y dar los buenos días al mundo, como hacía cada mañana, con un eructo que hacía temblar la pared. Tana se desayunó y se vistió lo más rápido que pudo. Se puso la misma ropa que el día anterior para ahorrar tiempo, que estaba tirada en el suelo, en un rincón húmedo de su habitación. Quería salir a la misma vez que ella. Nunca se había atrevido a coincidir con ella en ningún sitio: los nervios se lo comían (y después lo vomitaban del asco). Pero eso iba a cambiar ese mismo día.&lt;br /&gt;Dispuesto y seguro como nunca había estado, salió al descansillo de delante de su puerta. Justo en frente, la puerta de ella se abrió. Allí estaba, radiante como siempre. Con aquella inseparable camisa gris, que ya amarilleaba por debajo de los brazos (que mala calidad tienen las camisas de hoy en día). Su pelo grasiento caía sobre sus hombros. Sus miradas se cruzaron un segundo. Ella se paró delante del ascensor y pulsó el botón. A él, las piernas le temblaban como nunca. Las puertas se abrieron ante ellos. Primero entró ella, después él. El pequeño ascensor de cuatro plazas era demasiado estrecho, y hacía que sus cuerpos se rozaran. Tana levantó su brazo, con el dedo índice estirado, dispuesto a apretar el botón del cero, cuando pasó lo impensable… ella le habló:&lt;br /&gt;-                     ¡Ñoh Tana gediondo! ¿A ver si noh duchamoh no? Muchacho, apejtah que tirah patráh.&lt;br /&gt;Era increíble. No se lo podría haber imaginado jamás. Ella, el amor de su vida le había hablado. La Chaxi sabía que el existía. Y no solo eso. ¿Qué le había preguntado? Le había dicho: a ver si nos duchamos. ¿Era una invitación? Fue tal el subidón de adrenalina, que se mareó. Tras un segundo de tensión máxima, sintió como su cuerpo se relajaba justo antes de perder el conocimiento. Su vista se nubló, la voz de la Chaxi parecía lejana en ese momento. Solo una cosa, un ruido que parecía salir de detrás suyo llegó a sus oídos. Una especie de: ffffffffff.&lt;br /&gt;Cuando por fin abrió los ojos, se encontraba en una habitación del hospital. En la tele, encendida delante de él, daban as noticias locales:&lt;br /&gt;-                     Tres bomberos resultan intoxicados graves, y dos leves tras sacar con éxito a dos personas, atrapadas en un ascensor, tras un misterioso escape de gas. Los bomberos tuvieron que evacuar el edificio antes de que se produjeran más intoxicaciones. Aún se desconoce el origen del gas.&lt;br /&gt;Tana cerró los ojos, y se durmió feliz, escuchando en su mente la voz de la Chaxi. Solo por un momento pensó en lo que había visto en la tele. Pobres bomberos, ojalá encontraran ese escape de gas tan peligroso. Menos mal que a él nunca le pasan esas cosas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/66023411438412047-3717360119098669801?l=heroecanario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://heroecanario.blogspot.com/feeds/3717360119098669801/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=66023411438412047&amp;postID=3717360119098669801&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/66023411438412047/posts/default/3717360119098669801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/66023411438412047/posts/default/3717360119098669801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://heroecanario.blogspot.com/2008_07_01_archive.html#3717360119098669801' title='Capitulo 5 - La Chaxi'/><author><name>Caymán García</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-66023411438412047.post-7968328063331667698</id><published>2008-05-26T15:43:00.003+01:00</published><updated>2008-05-26T15:47:45.766+01:00</updated><title type='text'>Capitulo 4 - El más malo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 35.45pt; line-height: 150%;"&gt;Mierdaman se despertó sudando como un… como siempre. Había tenido una pesadilla. Nunca creyó que algo así le pudiera pasar a un superhéroe como él. Sus dedos rechonchos se enredaron con el tapete de ganchillo, mientras buscaba impaciente, el interruptor de la lámpara. La luz que se filtró por los cristalitos de colores de la lámpara de la mesilla lo hicieron tranquilizarse.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 35.45pt; line-height: 150%;"&gt;¿Quién era ese ser infernal que lo había perseguido en sus sueños?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 35.45pt; line-height: 150%;"&gt;No le había visto la cara, pero lo recordaba bien. Iba vestido de verde. Tenía un chaleco amarillo refractante. Conducía un carrito con dos ruedas de bicicleta. El vehículo iba camuflado en forma de dos cubos de acero. De uno de ellos salía una oscura bolsa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 35.45pt; line-height: 150%;"&gt;El ser paseaba por la calle tranquilamente hasta que vio a Mierdaman. En ese momento, corrió tras él. Mierdaman nunca se había sentido tan amenazado. El miedo le hizo correr más rápido de lo que nunca lo había hecho. Incluso llegó a adelantar a un viejo que paseaba por allí con su andador.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 35.45pt; line-height: 150%;"&gt;Su miedo se transformó en pánico cuando tropezó con una piedra y se fue al suelo. Al darse la vuelta, pudo ver como aquel ser se le abalanzaba encima, con cara de morbosa satisfacción. En ese momento, el ser sacó una poderosa arma. Como si de una espada se tratara, blandió en su mano una enorme y verde hoja de palmera. En su pecho brillo el símbolo del ser, en el cual aparecía escrito su nombre…: URBASER&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 35.45pt; line-height: 150%;"&gt;Urbaser lo atacó con la hoja de palmera despiadadamente. Le pegaba, lo empujaba y lo arañaba. Mierdaman resistía como podía. No iba a sucumbir fácilmente ante el poder del señor Urbaser. Pero, cuando el enemigo vio que no podría con Mierdaman, sacó su arma secreta. La más poderosa de todas. Del vehículo, el cual parecía albergar un pequeño arsenal en su interior, sacó un pequeño escobillón y un cubo de plástico. Lo golpeó con el escobillón, arrastrándolo hacia el interior del cubo, que usaba como pala.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 35.45pt; line-height: 150%;"&gt;El señor Urbaser había ganado aquella batalla. En su rostro se podía ver la expresión de satisfacción por el trabajo bien hecho. Pero, no contento con eso, llevó a Mierdaman hasta el carrito de acero. Desde el borde del cubo, el superhéroe pudo ver las intenciones de Urbaser. Quería deshacerse de él de la manera más desagradable. Quería ensañarse. Y lo peor es que Mierdaman no podía evitarlo. El ser de verde inclinó el cubo – pala sobre el carro. Mierdaman se deslizó dentro del cubo. No tenía donde agarrarse. Sus manos grasientas resbalaban sin remedio. Sintió como el suelo de plástico sucio desapareció. Miró hacia abajo. Caía sin remedio en el interior de la bolsa negra.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 35.45pt; line-height: 150%;"&gt;Todo quedó oscuro. Era su fin. El enemigo era muy poderoso, y disponía de armas muy destructivas. Miró al cielo una vez más. Pero el señor Urbaser se lo ocultó con la tapa del cubo de basura. En ese momento se despertó en su cama. Sudoroso. Apestoso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-indent: 35.45pt; line-height: 150%;"&gt;Por fin había conocido a su archienemigo. Todo superhéroe tenía uno, y el no iba a ser menos. Lo temía, pero se enfrentaría a él tal como se enfrenta a todos sus problemas: corriendo todo lo rápido que puede.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/66023411438412047-7968328063331667698?l=heroecanario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://heroecanario.blogspot.com/feeds/7968328063331667698/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=66023411438412047&amp;postID=7968328063331667698&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/66023411438412047/posts/default/7968328063331667698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/66023411438412047/posts/default/7968328063331667698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://heroecanario.blogspot.com/2008_05_01_archive.html#7968328063331667698' title='Capitulo 4 - El más malo'/><author><name>Caymán García</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-66023411438412047.post-8740728180745322752</id><published>2008-05-04T16:20:00.003+01:00</published><updated>2008-05-04T16:26:00.719+01:00</updated><title type='text'>Capitulo 3 - El tremendo pollaso</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Como cualquier otro día entre semana, Tanausú salió de su casa temprano pa ir a clase. Eran eso de las once y media más o menos. Como ser superior que era, había sabido elegir bien el instituto al que iba: la guagua lo dejaba en la misma puerta. Así no se esforzaba, y guardaba sus fuerzas para cuando las necesitara de verdad. Claro que por aquella época, cuando decidió el instituto al que iría, todavía no era un superhéroe, aunque ya intuía algo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero aquel día de clase, no iba a ser un día normal. Lo supo en cuanto llegó. Algo raro había en el ambiente. Sus supersentidos no podían engañarlo. Aún no conocía sus superpoderes. Era como superman cuando era niño. Ya los iría descubriendo con el tiempo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pero si sabía una cosa: desde el día en que conoció su destino, sus sentidos se habían intensificado. Sabía donde estaba el mal antes de verlo. Sabía cuando alguien estaba en problemas solo con oler el aire. Y sabía que allí pasaba algo grave.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Como buen superhéroe, Tanausú se encaminó al interior del instituto, dispuesto a ayudar a quien estuviera en apuros. Pasó por al lado de los catorce coches de la policía nacional, de la ambulancia, y del furgón de los GEOS sin que nadie le hiciera ni caso. Pegado a la pared picuda como si de un perenquén se tratase, se encaminó hacia la puerta principal.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Conocedor de las debilidades de aquel edificio, Tanausú entró al instituto por el pabellón que había a un lado, y que comunicaba con el edificio principal por un pequeño patio. Cuando salió al patio, una gran duda inundo su mente: ¿pa donde seguir? A la izquierda, la victima inocente. A la derecha, la cafetería, que emanaba un riquísimo olor a tortilla recién hecha. Evidentemente, como buen superhéroe que era, se fue a la cafetería. Nadie podía luchar contra el mal con el estomago vacío. Cuatro bocadillos de tortilla, y dos fantas más tarde, cruzó el patio en dirección al peligro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cruzo el pasillo, más decidido que nunca a hacer algo por los demás. Cuando llegó a la recepción, se escondió detrás de una planta que había al otro lado del pasillo. Desde allí, podía ver sin ser visto. En el interior de la recepción había un hombre vestido de negro, color que, claramente, identifica a los malos en todas las historias. A su lado, una atemorizada secretaria, atada de pies y manos, le pegaba una patada cada vez que pasaba por delante de ella. Tenía que salvar a la secretaria, costara lo que costara.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Arrastrándose por el suelo como un grasiento reptil, se acercó hasta la pequeña ventana de aquella habitación. Pensó durante unos segundos (se sentía orgulloso, nunca había pensado durante tanto tiempo seguido). De repente, la solución al problema se le abalanzó en su mente como un tigre hambriento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Fuera, pudo ver como la policía se preparaba para entrar al instituto. No podía permitirlo, aquel era su momento. Él era el superhéroe.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Tanausú, en aquel momento, más Mierdaman que nunca, acumuló fuerzas. Respiró hondo. Pudo sentir como un enorme moco se desprendía de su fosa nasal, y descendía hasta su garganta. Todo lo rápido que pudo, lo sacó hasta la punta de la lengua, mientras se ponía en pie. Allí delante de él, el hombre de negro sujetaba a la indefensa secretaria, apuntándola con un cuchillo. La secretaria dejó de darle patadas al hombre en cuanto vio a Mierdaman. Er tana apuntó. Era su oportunidad. Ahora o nunca. Pudo escuchar cómo la policía forzaba la puerta detrás de él. Sin pensarlo más, apuntó al hombre de negro. Con todas sus fuerzas, lanzó el pollo hacía el hombre. Aquel moco verdoso, cruzó la habitación, volando a toda velocidad, dejando gotitas de saliva por el suelo. Hasta que por fin impactó justo en el centro de la frente de la secretaria.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El hombre miró a la mujer. El enorme moco verde comenzaba a deslizarse hasta sus ojos. El hombre no pudo evitar la arcada. Miró a Mierdaman. En ese momento, la policía entró por la puerta principal. El comentario de un policía se escuchó por encima del ruido: - ¡Dios, que asco, pobre mujer!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El hombre de negro se vomitó sin remedio. Al ver que Mierdaman preparaba un segundo disparo, sin pensárselo dos veces, se lanzo a los brazos del primer policía que encontró.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Se había hecho justicia. Mierdaman había conseguido su primer logro como superhéroe. Sabía que, aunque se había quedado muda por lo peligroso de la situación, la mujer estaba agradecida. Había ayudado a un inocente, y ahora se sentía bien. Y ahora conocía uno de sus superpoderes. Lo llamaría: el tremendo pollaso.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/66023411438412047-8740728180745322752?l=heroecanario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://heroecanario.blogspot.com/feeds/8740728180745322752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=66023411438412047&amp;postID=8740728180745322752&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/66023411438412047/posts/default/8740728180745322752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/66023411438412047/posts/default/8740728180745322752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://heroecanario.blogspot.com/2008_05_01_archive.html#8740728180745322752' title='Capitulo 3 - El tremendo pollaso'/><author><name>Caymán García</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-66023411438412047.post-5119029967651214092</id><published>2008-04-01T13:36:00.004+01:00</published><updated>2008-04-09T14:21:52.358+01:00</updated><title type='text'>capitulo 2 - El nacimiento del superhéroe</title><content type='html'>¿Un superhéroe, nace o se hace? Esa es, sin duda, la pregunta más importante que se ha hecho la humanidad a lo largo de la historia. La respuesta es, que el héroe, el autentico, nace. Es el caso, como no, de Mierdaman. A diferencia de Superman, er Tana nació, desgraciadamente, humano. Salió del útero materno con mucho esfuerzo y rosadito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera gran diferencia, lo primero que demostró que Tanausú de Todos Los Santos no era un niño normal, fue que cuando le dieron la nalgada, no lloró… se cagó en la madre del medico que le había pegado, que era la matrona que tenía al lado. Después de eso, hizo el gran descubrimiento de su vida. Un descubrimiento que lo marcó, y con el tiempo lo deformó, hasta convertirlo en lo que es hoy. Descubrió la comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comer se convirtió en el centro de su vida. Vivía para comer, y nunca supo lo que era comer para vivir. Su dieta, a base de Bollicaos y Perricaos, lo hizo desarrollarse rápidamente. Tanausú creció y creció sin parar, incluso después de los veinte, cuando toda la gente de su misma edad ya había dejado de crecer, el seguía creciendo. Se convirtió en un gigante. Con quince años, ya había pasado del metro ochenta, y con dieciocho alcanzó los dos metros. Lo único que lamentó su madre, es que no pasara del metro cincuenta y cinco de altura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el verdadero Gran Descubrimiento, el que le marcaría para el resto de su vida, el que lo convertiría en lo que ahora es, el que lo transformaría en el terror de los inocentes y el bufón de los criminales, llegó al cumplir los veinticinco años. Fue como un regalo de cumpleaños inesperado. Algo que, su obeso corazón, sabía que pasaría, pero de lo que realmente no estaba seguro… descubrió su autentica personalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería celebrar su cumpleaños rodeado de sus amigos (cumplia veinticinco y quería que fuera especial). Se pasó toda la semana repartiendo las invitaciones para la fiesta del sábado. Cuando por fin llegó el día y la hora, no apareció nadie por el Mc Donald’s. No lo entendía. ¿Por qué lo habían abandonado? Ni siquiera sus padres aparecieron. Se tuvo que comer la comida de los treinta y dos invitados… y pagar la cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abandonado por sus amigos y su familia de aquella manera, tal y como lo abandona el desodorante (y eso sin ponérselo, cuando lo veían llegar, los botes de desodorante salían corriendo en dirección contraria. Incluso algunos se suicidaban, por eso cuando vamos al supermercado, encontramos botes de desodorante vacíos…antes la muerte que el sobaco de er Tana). Abandonó en el Mc Donald’s, por la puerta grande, que era la que estaba abierta.&lt;br /&gt;Caminó calle castillo abajo, cruzó la Plaza de la Candelaria, y se encaminó a la estación de guaguas. Estaba deprimido, y caminaba mirando al suelo, pero sin fijarse por donde pisaba. Tan despistado estaba, que no vio el adoquín de piedra mal puesto (de esos que no hay en Santa Cruz), que se le cruzó en su camino sin previo aviso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su pie derecho tropezó con el borde de la piedra. Perdió el equilibrio. Su enorme cuerpo se inclinó sin control hacia delante. La caída era inevitable. Por un momento, se concentró en sacar las manos de los bolsillos, pero parecía que se habían vuelto contra él y se las agarraban desde dentro. A un ángulo de cuarenta y cinco grados fue cuando se dio cuenta de la sorpresa que le esperaba en el suelo, justo delante de él, al final de su trayectoria… una enorme y marrón mierda de perro recién cagada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerró los ojos, no quería ver aquel desastre. En el último segundo, consiguió que sus bolsillos lo liberaran y consiguió sacar las manos, pero ya era tarde y no le sirvió de nada.&lt;br /&gt;Su cuerpo cayó al suelo, chocando contra los adoquines. Una ola de grasa lo recorrió de adelante a atrás, de un lado a otro, como las ondas de agua en un charco cuando tiras una piedra. Sintió como se raspaba las manos, como su cara blanda y sudorosa paraba de golpe contra el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando todo se detuvo, con más miedo que vergüenza, abrió lentamente los ojos. El fétido olor del mojón lo invadía todo. Cuando por fin la luz llegó a sus ojos pudo ver lo que había pasado. Justo entre su limada mano, y su golpeada cara, estaba la mayor cagada de perro que había visto en su vida. Por unos pocos centímetros, se había salvado. Fue tal el alivio que sintió al ver su suerte, que su cuerpo se relajó. Tanto, que su intestino se aflojó y adornó sus pantalones con un pegote marrón que nada tenía que envidiar a la que tenía delante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en ese momento cuando se dio cuenta de cual debía de ser su futuro. Aquello era una señal divina. Una indicación inequívoca de que ese era su destino, y agradecía el saberlo por fin… aunque le tocara subir hasta su casa caminando y llegara con el culo rosado como el de un mandril. Desde ese día sería: Excrementoman&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos… Mierdaman pa’ todo el mundo, menos pa’ él, que después de cagarse encima se volvió fino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/66023411438412047-5119029967651214092?l=heroecanario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://heroecanario.blogspot.com/feeds/5119029967651214092/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=66023411438412047&amp;postID=5119029967651214092&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/66023411438412047/posts/default/5119029967651214092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/66023411438412047/posts/default/5119029967651214092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://heroecanario.blogspot.com/2008_04_01_archive.html#5119029967651214092' title='capitulo 2 - El nacimiento del superhéroe'/><author><name>Caymán García</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-66023411438412047.post-8103610847988748625</id><published>2008-03-30T16:38:00.003+01:00</published><updated>2008-04-09T14:22:14.202+01:00</updated><title type='text'>capitulo 1 - "El Hombre"</title><content type='html'>&lt;p&gt;Ha nacido un superhéroe. Estremeceos Batman y Robin (y no del calorcito mutuo). Spiderman, ya te puedes ir a la cola del paro. Los cuatro fantásticos, juntos, no son ni la mitad de fantásticos. Los mejores súper poderes, las mejores cualidades, los mayores súper enemigos, la más férrea voluntad y valentía, las más bellas mujeres deseándolo, la fama de los periódicos, revistas y telediarios, las mejores armas y complementos, un avión y un coche potente. Lo tiene absolutamente todo… menos eso.&lt;br /&gt;Nuestro superhéroe, como todos, lleva una vida normal, a la vista del público. A sus treinta años, vive con su madre (para no levantar sospechas sobre su identidad… ya se sabe, la gente joven no tiene fácil acceso a la vivienda).&lt;br /&gt;En el aspecto físico… nuestro superhéroe no tiene nada en común con los grandes superhéroes de todos los tiempos, nada de nada… lleva una dieta rica en fibra (toda la que puedan tener los dulces empaquetados), el deporte es su pasión, sobretodo la fórmula 1, no se pierde una carrera en la tele, aunque también le gusta el futbol y el baloncesto. Con sus ciento diez kilos de peso, y metro cincuenta y cinco de altura, sus enemigos echan a correr antes de que él se les eche encima… y porque él no los puede alcanzar.&lt;br /&gt;Como todo superhéroe, tiene una guarida secreta, la cual limpia su madre una vez a la semana. En su guarida tiene su fuente de información más fiable, todos los días se conecta a internet y averigua todo lo que necesita en el MSN, hablando con sus colegas, los cuales desconocen su otra personalidad. En la guarida también duerme, come, se cambia de ropa, y ve películas para entrar en calor… su guarida se esconde en el lugar más apropiado, donde nadie pensaría jamás que se esconde un superhéroe, es… su habitación.&lt;br /&gt;¿Su nombre?... su madre lo bautizó como Tanausú de Todos los Santos, pero en el instituto (si con treinta años todavía va al instituto, está repitiendo primero de bachillerato, porque los profesores le tienen manía), sus colegas lo llaman Er Tana. Pero cuando alguien está en apuros, cuando se comete una injusticia, cuando se encuentra con la corrupción cara a cara y no puede huir en la otra dirección, se convierte en…: Excrementoman…. O como la gente de la calle suele llamarlo: Cacaman, Ñordoman, El plantador de pinos (pinoman, pa’ resumir), el pringoso, el mojon con mallas, y muchos más. Pero para ser respetuosos con nuestro superhéroe, no lo llamaremos de ninguna de esas maneras tan despectiva, lo llamaremos por un nombre que haga honor a su trabajo, a su forma de vida, a su mente y a su actitud ante los problemas ajenos. Se llamará a partir de ahora:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Mierdaman.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y está aquí, entre nosotros, deseando no encontrarse con los problemas de los demás. Sabiendo que ese es su destino. La gente de Tenerife podrá, a partir de ahora, desear botellones, fiestas improvisadas, griteríos, y demás molestias nocturnas a cambio de que no aparezca Mierdaman.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/66023411438412047-8103610847988748625?l=heroecanario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://heroecanario.blogspot.com/feeds/8103610847988748625/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=66023411438412047&amp;postID=8103610847988748625&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/66023411438412047/posts/default/8103610847988748625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/66023411438412047/posts/default/8103610847988748625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://heroecanario.blogspot.com/2008_03_01_archive.html#8103610847988748625' title='capitulo 1 - &quot;El Hombre&quot;'/><author><name>Caymán García</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
